
Cada contrato, cada nómina y cada despido, tiene un impacto directo en la vida de quien trabaja; por ello asumimos cada asunto como propio y ofrecemos un asesoramiento cercano, riguroso y comprometido.
En nuestro despacho de abogados laboralistas en Bilbao trabajamos cada día con un objetivo claro: defender los derechos de los trabajadores y garantizar que las empresas cumplan con las obligaciones que la ley les impone.
Nuestro servicio se fundamenta según lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores, que regula los derechos y deberes tanto de empleados como de empleadores y la Constitución Española que reconoce en su artículo 35 el derecho y el deber de trabajar, así como la garantía de una remuneración suficiente y no discriminatoria.
Como abogados laboralistas, defendemos e intervenimos en la protección de los derechos del trabajador desde el inicio hasta el fin de la relación laboral.
Cuando se firma un contrato de trabajo, el trabajador tiene derecho a desempeñar las funciones acordadas y a desarrollar las competencias propias de su puesto.
No es legal mantener a un empleado sin desempeñar tareas acordes con su categoría profesional. Defendemos la restitución de derechos y si procede la correspondiente indemnización.
Todo trabajador tiene derecho a percibir, como mínimo, el salario fijado por convenio o el Salario Mínimo Interprofesional, así como las pagas extraordinarias correspondientes.
Revisamos nóminas, detectamos impagos, reclamamos diferencias salariales y actuamos frente a retrasos continuados en el abono del salario.
La jornada ordinaria, con carácter general, no puede superar las 40 horas semanales de promedio anual. Además, existen descansos diarios, semanales y vacaciones anuales retribuidas (habitualmente 30 días naturales), que deben respetarse.
Asesoramos ante excesos de jornada, horas extraordinarias no pagadas o incumplimientos en materia de vacaciones.
El empresario tiene la obligación de garantizar un entorno seguro, adoptar medidas de prevención de riesgos laborales y proporcionar los equipos de protección adecuados.
Cuando estas obligaciones se incumplen y se producen accidentes o enfermedades profesionales, intervenimos para exigir responsabilidades.
No se puede discriminar a ningún trabajador por razón de sexo, edad, origen, religión, ideología, orientación sexual, discapacidad o cualquier otra condición personal. La igualdad es un principio esencial del ordenamiento laboral.
Defendemos casos de discriminación salarial, acoso laboral (mobbing) o trato desigual injustificado.
La empresa debe respetar la vida privada del trabajador y dignidad del trabajador, incluso en el uso de medios tecnológicos y sistemas de video-vigilancia.
Analizamos la legalidad de controles empresariales y protegemos a nuestros clientes frente a intromisiones indebidas.
El trabajador tiene derecho a disfrutar de su tiempo de descanso y a no atender comunicaciones laborales fuera de su horario de trabajo.
Asesoramos sobre protocolos internos y reclamamos cuando se vulnera este derecho.
La libertad sindical, la negociación colectiva, el derecho de reunión y el derecho de huelga son pilares esenciales del Derecho del Trabajo. Intervenimos tanto en conflictos individuales como colectivos, defendiendo siempre los intereses de los trabajadores.
Al igual que los trabajadores tienen derechos, el empresario asume obligaciones claras y exigibles. Nuestra labor también consiste en recordar y hacer cumplir esas obligaciones cuando detectamos irregularidades.
Entre las principales obligaciones del empresario se encuentran:
Cuando una empresa incumple estas obligaciones, el trabajador puede reclamar judicialmente.
En nuestro despacho analizamos cada caso con detalle y diseñamos la estrategia más adecuada: reclamación previa, papeleta de conciliación, demanda judicial o negociación directa con la empresa.
Uno de los momentos más delicados en la vida laboral de una persona es la extinción del contrato. El contrato puede finalizar por distintas causas, pero no todo despido es legal.
El empresario solo puede extinguir la relación laboral por causas objetivas o por un incumplimiento grave y culpable del trabajador. Si no se cumplen los requisitos legales, el despido puede ser declarado improcedente o incluso nulo, con las consecuencias indemnizatorias o de readmisión correspondientes.
Asimismo, el trabajador puede solicitar la extinción indemnizada del contrato cuando el empresario incurre en incumplimientos graves, como impagos reiterados o vulneración de derechos fundamentales. En estos casos, es fundamental actuar con asesoramiento especializado desde el primer momento.
Analizamos cartas de despido, finiquitos y liquidaciones, calculamos indemnizaciones y representamos a nuestros clientes ante los Juzgados de lo Social, defendiendo siempre la máxima protección de sus derechos.
Nuestra experiencia en reclamaciones salariales, despidos, sanciones, modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo, incapacidades y conflictos colectivos nos permite ofrecer soluciones eficaces y realistas.
Conocemos la realidad empresarial y social de nuestro entorno. Sabemos que muchas veces el trabajador duda antes de dar el paso de reclamar, por miedo o desconocimiento. Por eso ofrecemos un trato cercano, claro y honesto.
Escuchamos cada caso con atención, explicamos las opciones legales de forma comprensible y acompañamos al cliente durante todo el procedimiento. Creemos en una abogacía accesible, en la que el trabajador entienda qué está ocurriendo y cuáles son sus derechos.
Cuando un trabajador acude a nosotros, busca confianza, profesionalidad y resultados. Estas son algunas de las razones por las que nuestros clientes nos eligen:
Si tienes dudas sobre tu contrato, has detectado irregularidades en tu empresa, has sufrido un despido o simplemente necesitas información sobre tus derechos y las obligaciones de tu empleador, estamos aquí para ayudarte.
En nuestro
Contacta con nosotros y confía en un equipo que trabaja cada día para defender tus derechos con profesionalidad, cercanía y determinación.